accésit del Premio Impacto Positivo 2025
Estudié en el Colegio de la Inmaculada (Gijón). Posteriormente cursé medicina en la Universidad de Oviedo, finalizando en 2025. Aficionado al surf y la fotografía, he realizado voluntariados en la FHSJ, Galbán, Olas Sin Barreras y algunos internacionales en Tanzania y Sudáfrica.
Que disfrute mucho de la etapa que comienza. Que aproveche estos años para formarse en lo que más le gusta y trate de complementar la formación académica con el mayor número de actividades extracurriculares posibles. Que estudie mucho, pero sin convertir los resultados académicos en el único objetivo que le otorgue felicidad.
Que tratase de no olvidar por qué había elegido esa carrera, para convertir el ayudar a las personas en mi vida profesional.
Eso es lo que te da fuerza para seguir estudiando en los momentos en los que no encuentras motivación.
¿Qué es lo más importante que te ha enseñado tu paso por la universidad?
De mi formación académica, sin duda, me quedo con las prácticas por los diferentes servicios del hospital. En ellas comencé a desarrollar mis habilidades clínicas, pero lo más importante fue ir aprendiendo a establecer una buena relación médico-paciente, cercana y de confianza, un camino que comencé durante las prácticas y que continuaré desarrollando en el futuro.
¿Cuál es el momento del que te sientes más orgullosa en estos años?
No sabría elegir un momento exacto, han sido seis años cargados de experiencias muy diversas.
Si tengo que elegir me quedo con los pequeños momentos en los que he sentido que he hecho la vida de alguien un poco mejor y con sus palabras o sencillos gestos de agradecimiento. Ya sea durante esas prácticas de la carrera, durante las experiencias de voluntariado o en cualquier otro ámbito.